domingo, 19 de diciembre de 2010

VUELOS 110 Cruz Roja y J. José Ríos

C R U Z   R O J A   Y   J U A N   J O S É   R Í O S

VUELO PANORÁMICO.- La Benemérita Cruz Roja vive de las aportaciones de los ciudadanos; es cosa sabida; no trato de inventar el agua tibia. Excepción hecha del DF y Monterrey, todas las delegaciones de Cruz Roja, en todas partes del territorio mexicano, pasan grandes penurias para subsistir dando cabal socorro a los millones de personas que anualmente sufren accidentes, algunos terriblemente graves, pero todos atendidos con la mayor premura y con las más eficaces técnicas para auxiliar a los  accidentados. Los socorristas voluntarios exponen su vida, realzan gastos, aportan su tiempo y se dedican con amor a capacitarse continuamente para ser cada vez más eficientes en la maravillosa actividad de salvar vidas, pero, aunque muchas veces los socorristas utilizan todos los recursos disponibles para ejercer su humanitaria actividad, el equipo con que cuentan no siempre responde a las necesidades que plantea el aumento de accidentes y la protección de la existencia de quienes ofrecen su trabajo, sin más retribución que la satisfacción de ayudar a sus semejantes.
VUELO DE POSICIONAMIENTO.- Llevo el socorrismo en la sangre: entré como socorrista en 1953, fui administrador de Cruz Roja Guasave a mediados de los 80’s y durante tres años tuve el honor de presidir la Delegación Guasave. Para mí, pues, Cruz Roja es una institución sagrada. y he sufrido con orgullo el desgaste físico y psicológico de quien busca mantener en operación una empresa que eroga tres millones de pesos anuales con ingresos de dos millones cuando más. Queda uno como trapo mojado, pero con la satisfacción de haber llevado adelante una empresa que se antoja, de veras, imposible.
VUELO CHÉ-RIÉÑO.- Algunos amigos y uno que otro enemigo me han dicho que le tengo puesta la proa a Juan José Ríos. En término Cruz-Rojano, sí. Veamos: A principios de la década de los ochenta, un grupo de joseriénses, (tan separatistas ellos…) decidió que su Cruz Roja no tenía por qué pertenecer a Guasave y crearon su propia “delegación” pitorreándose de los Estatutos Nacionales; lógicamente esto fracasó, pues su operación superó con mucho las exiguas aportaciones de una comunidad blanda de la lengua y dura del bolsillo. Volvió, pues Delegación Guasave a entrarle, ya que Cruz Roja es para salvar vidas no para hacer política. De ahí en adelante Guasave ha mantenido un centro de atención que en términos generales gasta diez veces lo que recauda en tal comunidad. Es un asunto que pude resolver ventajosamente convirtiendo el centro de atención en un puesto de socorros con ambulancia atendida por personal directo, pero uffffff ¿Cuándo los prejuiciosos ch-riéños lo iban a aceptar? Son farolones pero a la mera hora no ponen los billetes y los socorristas no consiguen quien les regale una desponchada o una carga de batería. Dudo, pues que la base haya sido cerrada solamente porque falta seguridad, lo cual, por cierto, es cierto.  Ahora Manuel Blanco dice que tendrán Cruz Roja a chaleco. El problema es muy fácil de resolver: simplemente que suelten la lana y se dejen de tanto bla- bla-bla-blá.

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