¿INDUSTRIALIZAR A GUASAVE?
VUELO PREOCUPANTE.- Hace algún tiempo el doctor Raúl Delgado Mendizábal publicó “Entre la mesa de los grandes”, libro del cual una de cuyas tesis es verdaderamente alarmante para los sinaloenses, pues el autor desarrolla un tema preocupante: los Dueños del Mundo han asignado las diferentes regiones de la Tierra a determinada y definitiva área del sector productivo. Así muchos países están condenados a ser bananeros por los siglos los siglos merced de su capacidad de producir óptimamente ese fruto. Otros muy extensos con gran variedad de microclimas y diferente vocación de sus terrenos para productos agrícolas diversos han sido seleccionados conforme la parcelación de sus óptimos rendimientos. Guasave, después de haber sido laboratorio de la producción de varios cultivos, a saber: el algodón hasta que se volvió carísimo controlar sus plagas; el soya, buenísimo pero competidor ventajoso de la pasta norteamericana; el cártamo con grandes limitaciones de mercado; el sorgo aniquilado por los esquilmos y forrajes importados; el trigo, sin esperanza ante la triguerísima Sonora. Hoy el maíz, con clima, agua y tierras óptimas está produciendo tonelajes por hectárea que ni los visionarios de la ciencia ficción jamás soñaron (y eso que todavía los maíces transgénicos no entran a la producción masiva). Pero, pero… La Madre Naturaleza vino a darles un jaloncillo de orejas a quienes están apostando todo a la agricultura en este maravilloso valle petlatleca, con ese frío intenso sin precedente histórico.
VUELO DE PLANEO.- Está claro que los productores agrícolas, del sector que sean, jamás abandonarán el cultivo del maíz, por una sencilla razón: este cereal, a demás de ingentes rendimientos les llena sus bolsillos de fondos federales con apoyos hasta para dar bola a sus zapatos; y si no, que lo diga el maíz amarillo, tan rendidor o más que el blanco, pero sin las “ayudas” en firme que tiene su hermano más pálido, sin embargo la curva costo-rendimiento-utilidad se acerca cada vez más a la horizontal, especialmente porque el precio de la semilla y los insumos crecen desproporcionadamente con el aumento a la producción. Volver a los productos más baratos, aunque el binomio inversión-cosecha sea igual al maíz alejaría los apoyos a comercialización, movilización almacenamiento y hasta compensación por bajo rendimiento que la federación destina al básico grano; ojo pues, porque a futuro, conforme los gobiernos cada día más proclives al libre comercio, a la libre empresa y al liberalismo económico, pudieran decidir que saldría mejor importar maíz, más barato, de Estados Unidos, China o Brasil y condenar a la agricultura mexicana a los productos baratos o a los forrajeros. Ya sabemos que exigirle al gobierno es alegarle al “ampáyer”. Quien dude pregúntele a Calderón Hinojosa.
VUELO SOLUCIONADOR.- En el discurso del pasado día 21, el presidente municipal guasavense Ramón Barajas tocó el tema como de pasadita pero con mucha claridad: se habrán de buscar alternativas para el desarrollo económico de Guasave, lo cual para mi leal saber y entender es una referencia clara a la necesidad de industrialización y a su propósito de impulsarla.