SEGURIDAD, EJÉRCITO Y POLICÍA
VUELO DE VIGILANCIA.- Guasave ha sido, desde sus orígenes, la más tranquila y con menor índice de violencia de entre las cinco ciudades más importantes de Sinaloa. Ciertamente el municipio tiene dos terribles focos de delincuencia: Juan José Ríos y la conurbación Leyva Solano-Tajito, generadores de víctimas y de victimarios. Tal vez esto explica el descontrol de su policía preventiva al desatarse el aumento inusitado de actos violentos, tanto de los llamados de alto impacto, es decir asaltos a mano armada, asesinatos, ejecuciones, secuestros y robos domiciliarios. Los guasavenses y nuestras autoridades de seguridad pública no estábamos preparados para este género de vida lleno de temores, incertidumbres y crímenes horrorizantes. Hasta hace solo una década, nuestra policía preventiva era bastante eficiente, con las normales fallas de una corporación destinada a la previsión pero no a la persecución ni a la investigación del delito; esto me consta, pues me siento orgulloso de haber laborado durante tres satisfactorios años en la Dirección de Seguridad Pública, donde estuve en contacto directo con policías responsables, valientes y dedicados, conociendo de sus penurias, de los problemas con armas anticuadas y maltratadas, desgastadas, sus dificultades para obtener municiones y la angustiosa carencia de equipo de protección.
VUELO DE ACTUALIZACION.- No podemos soslayar la terrible ola de violencia que actualmente aqueja a nuestro municipio casi en la misma forma que a todo el demás territorio sinaloense. La policía, deficientemente capacitada, mal armada y desprovista de equipo adecuado, escasa de municiones, a bordo de vehículos sin blindaje, desgastados por el uso intenso, se enfrenta hoy al hampa organizada, adiestrada militarmente, armada con fusiles Barret, bazukas, camionetas blindadas, con inagotable abastecimiento de municiones y, por si fuera poco, formada por jóvenes, decididos y frecuentemente drogados. Un cuadro desolador que no parece que tenga una solución positiva a corto plazo.
VUELO CONSTITUCIONAL.- No cabe duda que las labores del ejército en tareas policiales es anticonstitucional; lo afirman abogados que indudablemente saben más que yo de esas cosas; la tropa comete vejaciones, injusticias, violaciones a los derechos humanos y hasta de vez en cuando algún homicidio, execrable, injustificado, pero ¿cuál es la alternativa? Sin duda la de preparar un cuerpo policiaco de unos 600,000 hombres incorruptibles, expertos en combate a la guerrilla urbana, con entrenamiento tipo militar, con cuerpos de inteligencia dotados de sofisticados equipos de detección, con tecnología de punta, armados con modernos fusiles, vehículos blindados, tanquetas y altísimos presupuestos. ¿Podrían nuestras policías municipales, estatales y aún las federales convertirse en estas super fuerzas del orden? A lo mejor, y por lo visto urge que alguien se ponga atrabajar para lograrlo.
VUELO ATERRIZANTE.- Considero una hermosa y valiente posición cívica, aunque matizada de académico romanticismo, la de centenares de ciudadanos, especialmente abogados, quienes recusan las funciones policiales del Ejército Mexicano, demandan su regreso a los cuarteles y exigen su salida de las manchas urbanas, pero ¿Quién se quedará en lugar de los militares mientras se crea, se organiza, se entrena y se pone en operación una súper policía? ¿Nosotros? ¡Ufffff!
No hay comentarios:
Publicar un comentario