¿“LEGALIZAR” EL COMERCIO DE MARIHUANA?
VUELO DE EXPLORACIÓN.- Al poner sobre el tapete de las discusiones el tema de la legalización de drogas, el presidente Calderón definió claramente su postura personal en contra, pero sus declaraciones de don Felipe muestran claramente que ha estado siendo presionado para abrir de nuevo este tema de veras espinoso. Indudablemente su postura en contra de permitir, la liberación del mercado para esas substancias, muestra que hay malas relaciones de su grupo político con el ex presidente Fox quien ha entrado a la palestra rompiendo una vez más con la tradición mexicana de los ex presidentes de la república de ser discretos y mantener la lengua quieta; pero no, según parece Fox es un empujador del proyecto. Por otra parte esto podría ser también una finta política para atraer la atención de la sociedad preparando la ya inminente lucha por la presidencia y empiezan a afilar las espadas para la contienda. Marcelo Ebrard ya puso una pica en Flandes con la legalización de las ”bodas gay” lo cual, júrenlo, le garantiza un buen puño de votos. Posiblemente muchos candidatos colorearán sus promesas con estos temas.
VUELO REDUNDANTE.- Hace poco más de un año comenté en este espacio que al entrar en vigencia la multimanoseada Ley Anti Narco-menudeo, la cual permite a los adictos a drogas ilegales transportar una dosis de marihuana, coca, etcétera, se ha abierto la puerta para dejar impune la distribución de drogas a domicilio, una sólida columna vertebral del menudeo de estupefacientes, pues actualmente si se detecta un repartidor domiciliario, transportando solamente una o dos dosis, elude su responsabilidad declarándose adicto, (lo cual con frecuencia es cierto).
VUELO BIDIMENSIONAL.- Por lo pronto en el terreno de las discusiones serias, que ya se están dando, la polarización de lo criterios está en dos divisiones muy claras: Primera: Quienes no están de acuerdo, grupo formado principalmente por quienes profesional o por vocación se dedican a luchar contra las adicciones y generalmente en contacto directo con la difícil situación por las que atraviesan los adictos, sus familias y quienes los rodean por amistad o necesidad. Segunda: básicamente quienes no saben, por ignorancia o conveniencia, las horrendas consecuencias psicopatológicas del abuso de psicofármacos o hipócritamente defienden sus propias adicciones y seguramente les parece correcto defenderlas. Las adicciones son cosa seria, lo sabemos quienes por vocación o por trabajo hemos tenido contacto con jóvenes esclavizados por las adicciones y sabemos del sentimiento de aniquilación, la pérdida completa de su futuro, sus terribles sufrimientos, el desconsuelo de sus madres y sus demás familiares nos hacen oponernos en forma tajante a que se libere el comercio de drogas. Sin embargo, el problema toral que encara la libre producción, posesión y venta de marihuana no es la violencia generada entre Estado y delincuencia o entre diferentes cárteles por la primacía por este comercio sino en el aumento de drogadictos concomitante con la liberación del mercado, y esto, señores, es el verdadero problema. Y por cierto, miente criminalmente quien afirme que la marihuana no crea adicción.
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