V U E L O S
Por Manuel de Atocha Rodríguez Larios
VUELO ENERGÉTICO .- No creo que, hasta este momento, ningún mexicano ignore el torbellino político que se ha desencadenado en torno a la iniciativa del presidente Calderón para realizar los cambios fundamentales en la legislación mexicana en los rubros que afectan el petróleo y que se ha denominado “Reforma energética”. Los cambios propuestos, según afirman los entendidos, son básicamente de forma pues la legislación de fondo radica en la Constitución Política cuyo contenido acerca del preciado combustible fósil no aparece como parte de los cambios requeridos.
VUELO GLOBAL.- Es un hecho incontrovertible que deben realizarse cambios fundamentales para manejar el petróleo y otros materiales energéticos, como electricidad y carbón; México está inmerso en este mundo concretado la profética visión de Marsall McLuhan, convirtiéndose en una aldea global unificada por vías de transporte terrestres y aéreas sino también por las maxipistas virtuales de Internet y sus adláteres electrónicas. Mientras esto ocurre, México, potencialmente capaz de desarrollar una economía realmente productiva y vanguardias científicas, se hunde en el pasado obsolescente y generador de pobreza galopante. Sin embargo en nuestro país se siguen arrastrando anacronismos obsoletos cuya acción está sacudiendo al territorio nacional y cocinando un licuado monstruos incubados en la política, amoral de origen y además prostituida en la búsqueda de poder y de dinero.
VUELO HISTÓRICO.- En las postrimerías del Siglo XIX, la formación de sindicatos necesidad absoluta para proteger a hombres, esclavizados, urgidos de defender sus vidas contra las jornadas de 16 horas, el empleo abusivo de niños en las insalubres fábricas y el nulo interés de los patronos para cuidar salud y futuro de los obreros. Surgieron entonces los sindicatos. Algo muy diferente ocurrió en México; el poder porfirista trituró a los hombres de visión social -una de las grandes máculas del héroe del 2 de Abril- y la Revolución pasó por encima de los obreros convertidos en carne de cañón. El poder gubernamental creó el partido político único agrupando o aniquilando a los caudillos militares dispersos y aglutinó a la clase trabajadora en sindicatos sumisos a la voluntad presidencial. Surgió, pues la vida corporativa mexicana, con políticos obsecuentes y trabajadores sometidos a través de líderes corruptos de origen.
VUELO DE MODERNIDAD.- Los conceptos iniciales de política, sindicalismo y técnicas de la industria y el agro envejecieron y son ineficientes. La hambruna amenaza a los países que no se han modernizado tanto en su visión filosófica como en ciencia y tecnología y México está en esa tesitura, atrasado por lo menos medio siglo en un mundo donde los avances científicos y técnicos entran en obsolescencia a los 6 meses. El Ejido, tan hermosamente concebido, pero prostituido por la corrupción clientelar de la política, nada puede hacer en una actividad donde las utilidades se computan por fracciones de centavo y requiere grandes extensiones expertos y maquinaria gigantesca. Los sindicatos, corrompidos hasta la médula, destruyen, en lugar de proteger a los trabajadores y por supuesto la política está asesinando a golpes teatrales, esperanzas fallidas y mentiras monstruosas la recién nacida democracia.
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